Los nuevos guardianes de la moralidad cibernética

imjagen movil encadenado

Se me ha atragantado el trozo de melón que estaba comiendo para desayunar en

esta todavía fresca mañana barcelonina, aunque Apple va a ser capaz de

fundirme el cerebro mucho más que el sol que me calienta.

El artículo que leo hoy en El Confidencial me crispa. El teclado predictivo de los

dispositivos de Apple, al menos en inglés, censura, o al menos dificulta, la

correcta escritura de palabras que a estos guardianes mundiales de la

moralidad no les interesan, tales como bala (bullet), pornografía y otras, hasta

la nada despreciable cifra de 14.000.

Si los psicólogos, corríjanme si me equivoco los expertos, consideran la

pornografía como una conducta adictiva y cada vez más también hay voces que

alertan en el gremio de las consecuencias negativas que tienen las redes sociales

y dispositivos electrónicos en el desarrollo humano, tales como el aislamiento,

la incomunicación, la dificultad verbal, el ciberterrorismo y muchas otras que

ni siquiera seamos todavía capaces de evaluar, teniendo en cuenta que la

evolución de un ser vivo, siguiendo la teoría de Darwin, es lenta, su adaptación

al medio y los cambios en su fisonomía y composición celular sólo se ve con el

paso del tiempo en los mutantes que produce, me pregunto por qué Apple,

como tal guardián de la moralidad mundial, no dificulta la correcta escritura de

la palabra ciberadicción, que tendría que comprobar, o quizá lo haga algún

lector por mí, si ya existe en el diccionario.

Asistimos y aplaudimos el crecimiento de este gigante de la comunicación y

Steve Jobs ha sido y sigue siendo el gurú de esta nueva era tecnológica para

MUCHOS, e incluso, el modelo empresarial a seguir para MUCHAS otras

compañías. Por no mencionar que tiene MUCHOS seguidores entre los

profesionales del coaching, MUCHOS de ellos también reputados psicólogos.

Sin embargo, yo me pregunto hasta qué punto es “moral” la estrategia de Apple.

Se trata de una compañía que, a mi modo de ver,  sabe perfectamente medir sus

tiempos, crear falsas necesidades, banalizar el lujo y socializar la adicción a la

tecnología. Y me explico:

Cada vez que asistimos a una campaña de lanzamiento del I-Phone nº X nos

inundan con una campaña de comunicación en la que detallan los magníficos

avances que supone este nuevo instrumento con relación al anterior, creando la

necesidad y el deseo de adquirirlo.  Nos informan de su precio aberrante y nos

dejan unas semanas para rumiarlo y pensar de dónde sacaremos el dinero para

adquirirlo.

Poco antes del lanzamiento nos llegan con una increíble noticia: sólo se

venderán X ejemplares y no se sabe cuándo habrá nuevo stock. ¡Qué ansiedad!

Empiezo a sudar la gota gorda y preparar la tienda de campaña para apostarme

delante de la tienda Apple más cercana (para ello quizá me tenga que plantear

un viaje a la ciudad donde haya un Apple store) y así asegurarme de que seré

una de los pocos afortunados que pasarán a la historia como propietarios del I-

Phone X, e incluso empiezo a soñar con mi minuto de gloria ante las cámaras de

todas las televisiones del mundo, sonriente y henchida de felicidad en las que

saldré como el primer ser humano que lo adquirió. Estoy realmente

emocionada y comienzo a esbozar mi estrategia para lograr ser la primera.

¿Cuántas piernas tendré que partir? ¿Cuántos días antes me apostaré delante de

la tienda comiendo bocadillos y llenando de porquería la ciudad? ¿Qué

presupuesto tengo para el viaje?. ¡Uff, qué stress!. De mientras, me olvido de lo

mal que andan las cosas, de que mi país y mi vida en realidad van de culo y de

que en los próximos meses en mi casa se comerán lentejas un día y puré de

restos de lentejas al día siguiente, y que si sigo en esta perseverancia de comprar

todos los I-phones que salen al mercado en los próximos años, también habré

hipotecado las posibilidades de mi hijo de formarse y tener algo más de criterio

que yo.

Pasada esta primera euforia y compra, Apple se interesa por los pobres, que

también tienen derecho a disfrutar de sus increíbles productos. Lanza otra

campaña de escasez en la que dice: podrás comprar el I-Phone X por la mitad de

dinero si te apuntas a este bombardeo antes de 15 minutos. Si por lo que fuere

en la primera campaña no pude ir porque realmente se me iba de mano o

porque no encontré billete de avión o por alguna otra razón que desconozco,

Apple me brinda la oportunidad de colapsar la red con mi petición y subir su

topic en twitter hasta el trend del día. ¡Qué bueno soy, que le hago publicidad a

Apple sin que los pobrecitos se tengan que gastar un duro!. Porque

efectivamente hacen una gran  labor social: vender su móvil a mitad de precio.

También tengo que agradecer a Apple la diversificación de la economía, porque

gracias a ella nacen nuevos negocios: los seguros para móviles de alta gama, la

venta de segunda mano de I-Phones para los pringaos que no pueden comprarlo

en la primera oleada, las mafias de robo de estos aparatos…

Como me da alergia entrar en su página web, no sé si tendrán una y larguísima

explicación sobre su política de Responsabilidad Social Corporativa, como tiene

Nike  finalmente se descubrió que muchas de sus zapatillas se fabrican en

talleres clandestinos donde trabajan niños semiesclavizados.

Genial, Apple, a ver si eliminan Vds. de su diccionario predictivo las palabras

AVARICIA, FALTA DE ESCRÚPULOS, RAPIÑA, CONSUMISMO GALOPANTE Y

las calculo que 30.000 palabras que existen el el diccionario para definir sus

prácticas, porque al fin y al cabo, Vds. son los guardianes de la moralidad del

mundo.

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